Cuando el monje le salieron dos peces que se había comido, estos le dijeron por el paseo por sus intestino, quiero decirle que su estomago no sirve pues no trituro ni medio centímetro de mi cuerpo, pero de igual forma gracias, en ese instante se espanto y se dio cuenta que todo era un sueño y estaba en el trabajo, sus manos estaba dentro de la olla hirviendo…. el monje era chef.
No importa quienes somos, de donde vengamos y hacia donde vallamos, lo importante es tener un objetivo al cual seguir,ahí que luchar por nuestros ideales hasta el fin del camino.
lunes, 25 de octubre de 2010
Glotonería Mística
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario